Berta Blanca T. Ivanow

Cómo definirías tu practica artística?
Libre, intuitiva, valiente, terrenal, pasional.
En mi camino, me he cruzado con maestras, artistas, mujeres quiénes han iluminado y despertado mi curiosidad por el arte. Pat Lipsky en Nueva York, me enseñó todo lo que sé sobre el color. Carme Dapena, mi maestra de arte en la escuela, me hacia dibujar con los ojos cerrados y me habló del Land Art… Dolors Ros, me enseñó a formular esmaltes en l’Empordà y con ella pude crear mi paleta de color cerámico. Mi madre, confió en mi instinto y aun me sigue apoyando en todas las decisiones que tome desde el corazón.
Tu trabajo esta muy centrado en la cerámica, pero también usas otro tipo de materiales, cuál es el material más exigente físicamente que has trabajado. Cuánto tiempo te lleva dominar bien un nuevo material?
Diría que más que un material, es la escala lo que dificulta más el trabajo. Últimamente mis obras están creciendo en tamaño. Y he tenido el privilegio de encontrarme con mujeres maravillosas que han venido a ayudarme al taller. Sarah Stracke de Missouri, Josepha Merz de Berlín, Anel Rinat de Kazakhstan, Sarah Phenix de Los Ángeles. A cuatro manos todo es más manejable. Y con la fuerza y delicadeza de las mujeres surgen cosas maravillosas.
Cuál es tu día a día en el taller? Tienes alguna rutina, o improvisas en función del trabajo o como te sientes tu?
Trabajo con el sol. Nunca de noche. Tengo una rutina, cada día voy al taller. Y antes de que naciera mi hijo Atlas, los fines de semana también. Disfruto de mi trabajo, es mi pasión. De pequeña siempre le decía a mi madre, que sin poder expresarme a través del arte, no le encontraba sentido a la vida.
Trabajas en una pequeña nave con vistas al mar en Teia. Cómo es trabajar en este entorno? Hay mucha diferencia en el cambio de temperatura entre estaciones? Cómo lo combates?
Estoy frente al mar y con montañas a mis espaldas. Es el Maresme, y tiene un clima tropical, porque el hecho de que tenga mar y montaña tan cerca, hace que la temperatura sea bastante cálida durante todo el año. Estoy rodeada de invernaderos, con fruta, verdura y flores. Me gusta pensar que estoy en tierra fértil, donde las cosas germinan. Algo que ocurre en mi taller.
Realmente no hay un cambio drástico entre estaciones. Los únicos días que no trabajo son los de lluvia, porque la arcilla y la humedad no van de la mano para construir grandes piezas.
Podemos ver una relación entre el arte y la performance en toda tu trayectoria artística, siendo tu proceso de creación muy performático, en movimiento y forma. Como afecta esto a la comodidad que necesitas para trabajar? Has tenido que adaptar tu vestimenta a ello?
Es clave. Es un trabajo muy físico, donde todo mi cuerpo se vuelca en la acción de esculpir o moldear la forma. En metal, jabón, papel, arcilla, sea cual sea el material. Necesito que mi ropa sea holgada, que no oprima mis movimientos, para así poder fluir. Es casi cómo una danza. Muy sensorial, muy instintivo, muy directo.
Durante tu carrera, has tenido algún uniforme o vestimenta de trabajo al que le guardes especial cariño o que te haya sido especialmente cómodo y útil? Nos lo describirías?
Siempre algodón o lino. Beige. Mi uniforme era un traje del Nepal. Pantalón, camisa y chaqueta. Con bolsillos en los pantalones. Quizás era un poco rígido, ahora que lo comparo con la ropa de Bastida. También más grueso y para el frio hibernal del taller, me protegía.
Me encanta la ropa clara, igual que intenté que mi taller fuese totalmente blanco. Como ese lienzo limpio y desprovisto de información, para poder crear sobre él aquello que se me antoje.
Estos últimos meses has estado usando Bastida en tu taller, destacarías alguna característica después de usarlo?
Es ligero, y eso me encanta porque facilita unos movimientos ágiles y libres. Muchas veces adopto posiciones incómodas para construir piezas más grandes y con la ropa de Bastida he estado super cómoda al trabajar. El delantal con el corte frontal también es perfecto para el trabajo de escultora. Y también uso la chaqueta de chef, que tiene un bolsillo frontal muy profundo que es comodísimo para guardar herramientas mientras trabajo.
Artista: Berta Blanca T. Ivanow
Fotógrafa: Iris Humm















